Miniussir y Giorgeta: Laureada y Grandes Cruces Españolas por Isabel Saiz Giorgeta y Francisco Coloma Colomer


Mariscal de Campo Nicolás de Miniussir y Giorgeta:
-Laureada de San Fernando de 4ª Clase.
-Gran Cruz de San Hermenegildo.
-Gran Cruz de Isabel la Católica.
por
Isabel Saiz Giorgeta y Francisco Coloma Colomer.

 
Retrato al óleo del Mariscal de Campo D. Nicolás de Miniussir y Giorgeta.

(Federico de Madrazo y Küntz).

Mes de julio del año 1843.
(en esta etapa aún no había recibido las grandes cruces)

Presenta:
 Placa de San Fernando de 3ª Clase.
Cruz y Placa de San Hermenegildo.
Encomienda de Isabel la Católica.
 
 

Miniussir y Giorgeta
Laureada de San Fernando de 4ª Clase

Cronología de los hechos.
 
-Año 1814. Capitán Miniussir y Giorgeta.
Cruz de San Fernando de 1ª  Clase.
Batalla de San Palais (Guerra de Independencia) (14 de febrero de 1814).
Concedida el 8 de noviembre de 1816.
 
-Año 1838. Brigadier Miniussir y Giorgeta.
Cruz y Placa de San Fernando de 3ª Clase.
Acción de Malagón (20 de enero de 1838).
 
-Año 1840. Brigadier Miniussir y Giorgeta.
Currículum presentado por el brigadier Miniussir y Giorgeta en 1840: Caballero de San Fernando de 1ª y 3ª Clase.
 
-Año 1841. Brigadier Miniussir y Giorgeta.(26 de mayo de 1841).
Solicitud de juicio contradictorio para obtener la Cruz y Placa Laureadas de San Fernando de 4ª Clase por la Acción de Malagón.
 
-Año 1843. Mariscal de Campo Miniussir y Giorgeta.
Retrato al óleo del Mariscal de Campo D. Nicolás de Miniussir y Giorgeta de Federico de Madrazo y Küntz en el mes de julio del año 1843.
Presenta la Placa de San Fernando de 3ª Clase.
 
-Año circa 1850. Mariscal de Campo Miniussir y Giorgeta.
Grabado del Mariscal de Campo D. Nicolás de Miniussir y Giorgeta de Ricardo Baroja, realizado al inicio de la década de los 50 del siglo XIX.
Presenta la Placa Laureada de San Fernando de 4ª Clase.

 
CRUZ DE SAN FERNANDO.
Introducción.
Esta codiciada condecoración tiene por objeto "honrar el reconocido valor heroico y el muy distinguido, como virtudes que, con abnegación, inducen a acometer acciones excepcionales o extraordinarias, siempre en servicio y beneficio de España".
Lo que hacía tan valiosa la condecoración de la Orden de San Fernando era que no se podía conceder en ninguno de sus grados si no existía una “sumaria información en juicio abierto contradictorio”, lo que evitaba cualquier clase de favoritismo.
No se podía obtener la Cruz Laureada sin antes haber ganado la Cruz sin laurear.

Tercer Reglamento.

(Vigente desde el 10 de julio de 1815 hasta el año 1862).
Se crean cinco clases de condecoraciones:
1ª clase.- De Plata (para tropa y suboficiales) o de Oro (para oficiales) para acciones distinguidas.
2ª clase.- De Plata (para tropa y suboficiales) o de Oro (para oficiales) Laureadas para acciones heroicas.
3ª clase.- De Oro sencilla igual que las de 1ª clase y Placa de Oro para Generales y Brigadieres.

4ª clase.- De Oro Laureada igual que las de 2ª clase y Placa de Oro Laureada para Generales y Brigadieres.
5ª clase o Gran Cruz.- Placa de Oro Laureada con banda y venera para Generales en Jefe.


Descripción de la insignia.
La insignia de la Orden consistía en una cruz maltesa esmaltada de blanco, y en su centro un círculo en el que figuraba, esmaltada en las cruces de oro y grabada en las cruces de plata, la efigie de San Fernando.
En torno del círculo, una bordura en la que estaría escrita, en el anverso, la leyenda “Al Mérito Militar”; y en el reverso “La Patria”.
La banda fue desde entonces de color rojo, con dos filetes amarillo-anaranjados en los cantos.

AÑO 1814
EL CAPITÁN NICOLÁS DE MINIUSSIR Y GIORGETA
OBTIENE LA CRUZ DE SAN FERNANDO DE 1ª CLASE EN LA BATALLA DE SAN PALAIS.
 
Cruz de San Fernando de 1ª clase.- De oro (para oficiales) por acciones distinguidas.
 
Cruz de la Orden de San Fernando de 1ª Clase.

Día 14 de febrero del año 1814. Guerra de Independencia.
(El entonces capitán Miniussir tenía 20 años según su biografía oficial del ejército o 26 años según certificado de bautismo de Trieste).
(Datos obtenidos de la Biografía Oficial de Miniussir del Ejército).

Volvieron a principios de febrero a emprenderse las operaciones suspendidas por los rigores del invierno, y moviéndose Wellington con intento de pasar el río Adour y poner sitio a Bayona, tuvo lugar el ataque sobre San Palais en 14 del mes citado. Interesaba desalojar al enemigo de la importante posición del monte Aribelza que dominaba el camino real por donde tenía que pasar la división del general Morillo y el cuerpo de ejército de lord Hill.
Púsose Miniussir a la cabeza de dos compañías de cazadores y acometiendo denodadamente a la bayoneta al enemigo, cuyas fuerzas eran muy superiores, le desalojó con gran pérdida de aquel punto, con lo cual pudo el ejército marchar libremente por aquel camino.
En esta honrosa acción pagó Miniussir su tributo de sangre a la madre patria que le había adoptado, pues, trepando por el citado monte de Aribelza, bajo el horroroso fuego del enemigo, una bala le penetró por la mejilla izquierda, destrozándole la mandíbula, atravesándole la lengua y cortándole la arteria carótida derecha, y sólo la casualidad de hallarse próximo un cirujano pudo impedir que tan grave herida causara a Miniussir la muerte.
Tuvo, en cambio, la satisfacción de que el lord Wellington y el general Morillo, a cuya vista combatió, le recomendaran al gobierno.

Tras la debida información sobre su comportamiento en esta batalla de San Palais, le fue concedida, dos años después (8 de noviembre de 1816) la Cruz de San Fernando de 1ª Clase.

 

AÑO 1838
EL BRIGADIER NICOLÁS DE MINIUSSIR Y GIORGETA
OBTIENE LA CRUZ Y PLACA DE SAN FERNANDO DE 3ª CLASE EN LA ACCIÓN DE MALAGÓN.

Cruz de San Fernando de 3ª Clase.- Cruz de oro sencilla (sin laurear) y Placa de oro (sin laurear) para Generales y Brigadieres.


 


Cruz de la Orden de San Fernando de 3ª Clase.
Cruz de Oro para Generales, Sencilla (sin laurear).

 


Placa de la Orden de San Fernando de 3ª Clase.
Placa de oro para Generales, Sencilla (sin laurear).


Día 20 de enero del año 1838. Primera Guerra Carlista.
(El entonces brigadier Miniussir tenía 44 años según su biografía oficial del ejército o 50 años según certificado de bautismo de Trieste).

Acción de Malagón. (Datos obtenidos de la Biografía Oficial de Miniussir del Ejército).
Con ella (1ª Brigada de Operaciones de Ciudad Real) se halló Miniussir el 8 de enero en la acción del Corral de Calatrava, donde hizo prisionero al cabecilla Sabariego (Vicente Sabariego Sánchez, de Piedrabuena de Calatrava en Ciudad Real), matándole cinco hombres; y el 16 en las inmediaciones de la Fuente del Emperador, en los montes de Toledo, persiguió al cabecilla Palillos, rescatando 1600 reses que fueron devueltas a sus dueños.
El 20 del mismo (enero) cayó con sus tropas sobre Fernán Caballero, de donde hizo huir a la Plana Mayor de Palillos.
A las 7 de la mañana mandó al comandante don Luis Suero con 100 infantes y 25 caballos al pueblo de Malagón, que dista media legua, para proteger la marcha de un convoy de cereales; pero como el convoy tardase demasiado y se hubiese avistado desde el campanario una guerrilla de facciosos de caballería, creyendo que las fuerzas de Palillos se habían interpuesto y no permitían que regresase el comandante Suero, salió Miniussir con su pequeña columna (a las tres y media de la tarde), compuesta en su mayor parte de nacionales de Carrión, y tomó la dirección de Malagón para coger al enemigo entre dos fuegos.
Llegado a un tiro de fusil del pueblo, vio con sorpresa que toda la facción de don Basilio (Basilio Antonio García y Velasco), compuesta de 4000 infantes y 700 caballos, a la que se creía, según partes oficiales, internada en Extremadura, se hallaba formada por batallones al frente de Malagón, y la caballería colocada en ambos costados del camino.
Miniussir que no contaba con más fuerza que 260 infantes y 69 caballos, se encontró entonces en una crítica posición, habiendo ocupado Palillos en cuanto él salió de Fernán Caballero el puente del Guadiana, lo que le impedía la retirada, teniendo a su derecha el río y a su izquierda los montes coronados ya por una parte de la infantería carlista.
Decidido entonces a morir o romper las líneas enemigas, Miniussir hizo calar bayoneta a aquel puñado de valientes y a paso de carga y a la voz de viva la libertad, rompió por medio de la fuerza enemiga, sita en el camino, siendo atacado en este movimiento por los 700 caballos carlistas, y quedando su gente reducida a una tercera parte, con la que entró en Malagón, salvando el honor de las armas de la Reina, el convoy y el fuerte que don Basilio deseaba ocupar.
En esta desgraciada, pero gloriosa acción, perecieron la mayor parte de los milicianos de Carrión, contra los cuales se cebó el enemigo, y mandada formar la competente sumaria (25 de enero de 1838) se sustanció posteriormente declarando:
“Que el brigadier Miniussir, comprometido por circunstancias imprevistas, procedió de una manera digna de su honor y concepto, mereciendo todo elogio su conducta, como jefe y como soldado.”
(El 28 de enero, la Regente María Cristina mandó formar sumaria para aclarar las causas que dieron motivo a dicha acción).

En virtud de real orden de 28 del citado enero (Miniussir) entregó, el 26 de febrero, el mando de las tropas y comandancia general de Ciudad Real al brigadier Guajardo (quedando de cuartel en dicha ciudad).
(Estar de cuartel, un oficial de graduación, significa estar bajo una sanción, consistente en carecer de empleo o destino, disfrutando de menor sueldo al que corresponde su grado).

Incorporado (días después, en el mes de marzo) a las tropas que operaban con el general Flinter en persecución de Basilio, obtuvo el mando de la infantería, y al amanecer del 14 de marzo penetró con dos batallones en la villa de Valdepeñas por un agujero de las tapias, sorprendiendo a la indicada facción, y cogiéndoles un gran número de prisioneros, equipajes y varios efectos.
En la acción del mismo día, en las eras de aquel punto, fue gravemente herido de bala de fusil en el pie derecho y conducido casi exánime a Valdepeñas.


Solicitud de juicio contradictorio para la obtención de la Cruz y Placa de 3ª clase de la Militar Orden de San Fernando por parte de Miniussir, por la acción de Malagón.


La primera petición la cursó Miniussir sólo cinco días después de trascurrida la acción (25 de enero de 1838).
Pero estando aún de regente María Cristina, decidió ésta someter primero, dicha acción, a sumaria para aclarar las causas.
De hecho no sólo se le denegó entonces su petición, sino que se le retiró el mando de tropas y de la Comandancia General de Ciudad Real, quedando de cuartel.
Desconocemos cuando se produjo el juicio contradictorio y concesión de la Cruz y Placa de San Fernando de Tercera Clase, pero poseemos el currículum que presentó Miniussir en 1840 (2 años después de los hechos), donde aparece ya la mención de esta condecoración; además, en el retrato al óleo de Miniussir hecho por Madrazo en 1843 (5 años después de los hechos) se advierte la Placa de 3ª clase.

AÑO 1840
CURRÍCULUM DEL BRIGADIER NICOLÁS DE MINIUSSIR Y GIORGETA

(2 años después de la acción de Malagón).
 
Certificación al Comandante General don Nicolás de Miniussir dada el año 1840.
Comendador de la Orden de Isabel la Católica. Caballero de las Militares de San Fernando de Primera y Tercera Clase, de la de San Hermenegildo y la de Leopoldo de Austria y Guillermo de los Países Bajos, condecorado con la Medalla de Honor dada por SM Británica por la célebre batalla de Waterloo, y con diez Cruces Nacionales por acciones de guerra, tres veces Benemérito de la Patria, Académico de Honor de la de Nobles Artes de San Fernando, Brigadier de Infantería de los Ejércitos Nacionales.
Sección 1ª (personal), leg. M-3253, certificación al Comandante General don Nicolás de Miniussir. 1840.
 
 
 
MINIUSSIR Y GIORGETA OBTIENE
LA CRUZ Y PLACA LAUREADAS DE SAN FERNANDO DE 4ª CLASE
 
Cruz de San Fernando de 4ª Clase.- Cruz de oro Laureada y Placa de Oro Laureada para Generales y Brigadieres.

 
Cruz Laureada de la Orden de San Fernando de 4ª Clase.
 
Placa Laureada de la Orden de San Fernando de 4ª Clase.
 
Solicitud de juicio contradictorio para la obtención de la Cruz y Placa Laureadas de 4ª clase de la Militar Orden de San Fernando por parte de Miniussir.
 
Datos extraídos del Juicio Contradictorio instruido por el entonces Brigadier Miniussir, para obtener la Cruz y Placa de 4ª clase de la Militar Orden de San Fernando.
La solicitud está dirigida al Regente del Reino (era entonces el general Espartero, que había sustituido a María Cristina, en la regencia durante la infancia de Isabel II, el día 2 de octubre de 1841).
Esta solicitud está fechada en Madrid, 3 años después de trascurridos los hechos, el día 26 de mayo de 1841.
-Original propiedad de Gabriel Duyos Montaner.
-Transcrita por Luis Manuel Duyos García.

 

Concesión del juicio contradictorio por parte del general Espartero.

Plaza de Madrid                                                                            Año 1841
                                                   PROCESO

En juicio contradictorio instruido a solicitud del Señor Brigadier D. Nicolás de Miniussir, para obtener la Cruz Laureada de 4ª clase de la Militar Orden de San Fernando a que se considera acreedor por el mérito que contrajo en la acción que el día 20 de enero del pasado año 1838 sostuvo contra los rebeldes acaudillados por D. Basilio a las inmediaciones de la villa de Malagón en la Mancha siendo comandante General de la provincia de Ciudad Real.

Juez Fiscal                                                      Secretario
El Señor Coronel                                              El Teniente Coronel
D. Pedro Marquina Villanueva                            D. Segundo Fernández de Gamboa

El Excelentísimo Señor Secretario de Estado y del Despacho de la Guerra en 8 del actual me dice lo siguiente:
“Excelentísimo  Señor: accediendo su Alteza el Regente del Reino a una instancia que D. Nicolás de Miniussir, brigadier de Infantería, solicita dispensa de término para la formación de juicio contradictorio en averiguación del mérito que contrajo el 20 de enero de 1838 atacando a las inmediaciones de Malagón y con la escasa fuerza de 250 infantes y 69 caballos al rebelde D. Basilio y facciones reunidas de la Mancha, compuestas de unos 4000 infantes y 700 caballos, a quienes tuvo la suerte de arrollar, causándoles más de 200 heridos y en su proporción los muertos, se ha servido Su Alteza dispensar al recurrente dicho exceso de tiempo y en su virtud disponer que, por la Capitanía General del digno cargo de VE, se le instaura desde luego el expresado juicio contradictorio, a cuyo efecto y de orden de Su Alteza permito a VE la instancia del interesado que según reglamento ha de obrar en cabeza del sumario”
Lo que con inclusión de la citada instancia transcribo a VI para que como fiscal proceda a la instrucción del Proceso que previene el Reglamento, en el que actuará de Secretario el Teniente Coronel D. Segundo Fernández Gamboa.
Dios guarde a VI muchos años
Madrid, 11 de junio de 1841
Pedro…
Señor D. Pedro Marquina Villanueva, Coronel Fiscal
Sello 4º                            Isab. II P. L. G. D. Dios y la Const.                          Año 1841
40 Ms                                        Reina de las Esp.


(Descripción de los hechos por el propio Miniussir).

                                                      AL REGENTE DEL REYNO

D. Nicolás de Miniussir, Brigadier de Infantería, empleado de Real Orden a las inmediatas del Capitán General de Andalucía, y con la licencia de V. A. en esta Corte para la curación de sus heridas, con el debido respeto expone:
Que el 20 de Enero de 1838, hallándose de Comandante General de la Provincia de Ciudad Real y de la 1ª Brigada de la División de Operaciones, mandada por el 2º Cabo de Castilla la Nueva el Excmo. Sr. General D. Laureano Sanz, a las 3 y media de la tarde de aquel día salió de Fernán Caballero para la villa y fuerte de Malagón con su pequeña columna, compuesta de 250 infantes y 69 caballos.
Este movimiento lo hizo el que expone para reunirse con las fuerzas de otros 162 infantes y 25 caballos, que hacían parte de aquella, y que había dirigido a dicha villa pocas horas antes, al mando del Comandante del Batallón de Tiradores de la Patria D. Luis Suero con el objeto de escoltar a un convoy de víveres y cebada que se hallaba en ella y debía transportarse en aquel día a Ciudad Real por la urgente necesidad de suministrar a la División de Ejército de Norte, que mandaba el mariscal de Campo D. Segundo Ulibarri, que se hallaba en dicha capital, cuyo General, por Real Orden de 15 de Enero, estaba encargado de perseguir al rebelde D. Basilio y facciones de la mancha sin perderles de vista ni un solo momento.
También le obligó a marchar a Malagón por la necesidad de introducir en su fuerte algunas cargas de municiones que eran precisas para su defensa; pero al llegar a la altura de Torrecilla, distante un cuarto de legua, con sorpresa observó el exponente que las expresadas facciones, cuyas fuerzas ascendían a unos 4000 infantes y 700 caballos, acababan de bajar de la sierra y que tomaban posición a tiro de fusil de la enunciada villa.
El que expone, a la vista de las fuerzas tan considerables, no le fue posible retirarse sin exponer a su pequeña columna a una derrota por la situación del terreno en que se encontraba; además conocía que el objeto y empeño del enemigo era el de ocupar aquella numerosa población, cerrada con endebles tapias, y obligar a la poca fuerza que se hallaba en ella a retirarse al fuerte, sito a un extremo del pueblo, como sucedió poco antes con la entrada del rebelde Palillo; y considerando también que la pérdida de los víveres y cebada era de suma trascendencia, determinó sin titubear en aquel duro trance, atacar a tan poderoso enemigo, abrirse paso y entrar en Malagón, prefiriendo la muerte a una capitulación que hubiese llenado de orgullo a un enemigo que había llegado desde las Provincias hasta aquel punto sin haber tenido ninguna formal pelea con los defensores de la libertad y de la Reyna.
El exponente conocía que el peligro era grande y la empresa ardua, pero sabía que era mayor la decisión de los valientes que mandaba. Confió, pues, como debía en el valor de estos, y en seguida de haberlos excitado con una corta pero enérgica alocución, dispuso la columna en orden de ataque, mandó desplegar las guerrillas a vanguardia y otras de ambas armas sobre su izquierda, que era la que debía ser atacada la primera por las maniobras y posiciones que tomaba el enemigo.
En este estado, y con todos bien resueltos a morir o a abrirnos paso entre los rebeldes para entrar en Malagón, cuya puerta de entrada se hallaba a nuestro frente, marchamos intrépidos al enemigo, rompimos el fuego y en breve nos hallamos mezclados con la infantería y caballería enemiga.
Las balas, bayonetas y sables de los valientes, a cuya cabeza se hallaba el que expone, hicieron estragos en las filas y masas de los contrarios, que se hallaban como se ha indicado a distancia de tiro de fusil de las tapias del pueblo, formados en dos líneas de Infantería y Caballería.
El suplicante logró el objeto que se propuso de arrollar al enemigo, de entrar triunfante en Malagón con más de la mitad de su infantería y toda la Caballería del 2º Ligero, excepto siete caballos y cinco jinetes que quedaron en el campo, salvando con su arrojo no sólo la población sino el convoy de víveres, obligando al mismo tiempo al enemigo a retirarse a Fernán Caballero, donde campó aquella noche, en vez de haber descansado y racionado en Malagón, que tanto necesitaba después de la penosa marcha que hizo en aquel día de 14 leguas desde los Yébenes pasando por los montes de Toledo y Guadalerzas.
El que expone en tan cruenta pelea, con dolor dejó en el campo del honor y en un terreno de cien varas cuadradas 177 individuos de tropa y 12 oficiales, entre muertos y heridos, pero estos héroes de la libertad, como se ha citado, hicieron pagar caras sus vidas al enemigo, quien tuvo más de 200 heridos, y en su proporción los muertos.
El suplicante, Serenísimo Señor, considerando este hecho de Armas como uno de los más gloriosos y esforzados que presentan las páginas de nuestros fastos militares, y creyéndolo por lo mismo comprendido en el artículo 17 del reglamento de la Orden Militar de San Fernando, solicitó cinco días después de tan heroica acción del Capitán General de Castilla la Nueva, el que se le abriese el juicio contradictorio prevenido en el artículo 11 del citado reglamento para la obtención de la Cruz de 4ª clase de la expresada Orden (es probable que exista aquí una errata y se refiera a que la solicitud inicial en 1838 fuese la Cruz sin laurear de 3ª Clase, pues en el currículum de Miniussir de 1840, ostentaba aún esta de 3ª clase, mientras que en este documento de 1841 está demandando la laureada de 4ª clase).
No tuvo efecto a la sazón dicha súplica porque S. M. la Reyna Gobernadora, en 28 de Enero de aquel año, mandó formar sumaria para aclarar las causas que dieron motivo a dicha acción; pero como V. A. conformándose con lo expuesto por el Tribunal Supremo de Guerra y Marina, ha tenido a bien mandar sobreseer en dicha sumaria por orden del 19 del que rige declarando “que el exponente procedió en la acción de Malagón de una manera digna de su honor y concepto, mereciendo elogio como Jefe y como soldado, y que obró con el distinguido valor y lealtad que tiene bien acreditado”; por lo tanto a V. A.
Suplica: se digne dispensarle, por la razón indicada, el tiempo transcurrido, y mandar que en esa Corte se le abra el indicado juicio contradictorio, sobre el mérito heroico de dicha acción para que declaren como testigos de referencia y presenciales el Teniente General D. Laureano Sanz, el Brigadier D. José María Laviña, el Coronel D. Francisco Alameda, el de igual clase D. Luis Suero, los Comandantes del Escuadrón del 2º Ligero D. Miguel Almendarez y D. Antonio Palacios, el Comandante de la Reyna Gobernadora D. Julián Galán, los Capitanes D. Ignacio Martí Segura, D, José Blanco y D. Pedro María Lacase del distinguido Batallón de Tiradores de Castilla, y Brigadier D. Francisco de Paula Guajardo.
Gracia que no duda merecer de la justificación de V. A., cuya vida guarde el cielo dilatados años.
                                                       Madrid, 26 de mayo de 1841
                                                                                                                   Nicolás de Miniussir
 
(Desconocemos cuándo se produjo la concesión de la Cruz y Placa Laureadas de San Fernando de 4ª Clase, pero disponemos del grabado de Ricardo Baroja, realizado al inicio de la década de 1850, en el que se aprecia la Placa Laureada de San Fernando de 4ª Clase).


Mariscal de Campo D. Nicolás de Miniussir y Giorgeta.
Ricardo Baroja.
Academia de Infantería de Toledo.
Inicio de la década de 1850.
Miniussir con Placa Laureada de San Fernando de 4ª Clase.

 
 


Miniussir y Giorgeta
Gran Cruz de San Hermenegildo


 
Orden de San Hermenegildo

Condecora a los militares que se hayan distinguido por su Constancia e Intachable Conducta en el servicio.
 
Primeros Reglamentos.
La Real y Militar Orden de San Hermenegildo, se creó por Real Orden de 28 de noviembre de 1814 viendo la luz su primer reglamento el 19 de enero de 1815. Su vigencia fue muy exigua, ya que, debido a algunas dudas que surgieron en su interpretación, fue vuelto a redactar el 10 de julio de ese mismo año siendo el segundo reglamento de la Orden.
 
Categorías primitivas.
Cruz. Para oficiales con más de veinticinco años de servicios intachables.
Placa. Treinta y cinco años de servicios intachables.
Gran Cruz. Para oficiales generales a los cuarenta años de servicios intachables.

Diseño de las insignias primitivas.
La Cruz sencilla.
Será de oro con cuatro brazos de esmalte blanco perfilados de oro. El superior irá surmontado de una Corona Real.
En el centro de la venera habrá un círculo de esmalte azul con la efigie de oro del Santo a caballo, galopando sobre la izquierda, con una palma en la mano derecha, y alrededor un lema sobre azul más oscuro, que diga: Premio a la constancia militar, y al reverso la cifra F. VII, en oro sobre campo azul.
La cinta de la que se ha de llevar pendiente en el lado izquierdo del pecho será dividida en tres partes iguales en sentido longitudinal, siendo la del centro de color carmesí, y las otras dos blancas con filetes de medio milímetro carmesíes, formando aguas.
La Placa.
Será de oro, con escamas abrillantadas del mismo metal en sus brazos, y entre éstos llevará cinco rayos unidos de plata, también abrillantados; cada brazo tendrá dos puntas rematadas en pequeños globos de oro.
El centro contendrá un círculo de este metal, con una corona de laurel de esmalte verde, que rodeará un campo azul con la efigie del Santo en los mismos términos indicados para la Cruz sencilla, con inclusión del lema, que se colocará sobre esmalte blanco con letras de oro entre aquél y la corona de laurel.
La Gran Cruz.
Consistirá en la misma placa anteriormente descrita, adicionada con una Corona Real de oro sobrepuesta al brazo superior, que se apoyará sobre la de laurel, que rodea el círculo central y una banda de seda, de la misma clase y colores designados para la cinta de la Cruz sencilla, que se llevará terciada del hombro derecho al lado izquierdo, uniéndose sus extremos con un lazo de la misma cinta, del que penderá la Cruz sencilla, sujeta con otro lazo de la expresada para su clase.
 
Lámina del siglo XIX que reproduce
las insignias de los distintos grados de la
Real y Militar Orden de San Hermenegildo
(Gil Dorregarray).
 
Cruz de San Hermenegildo
 
 Placa de San Hermenegildo
 
 
Gran Cruz de San Hermenegildo
 
 
MINIUSSIR Y GIORGETA
GRAN CRUZ DE SAN HERMENEGILDO
 
CRONOLOGÍA DE LA CONDECORACIÓN

Año 1836.-
BIOGRAFÍA OFICIAL DE MINIUSSIR DEL EJÉRCITO.-
(Coronel Miniussir con 42 años de edad según datos de España o 48 años según datos de Trieste).
Miniussir obtuvo en este año la Cruz de San Hermenegildo con fecha 23 de septiembre.
 
Año 1843.- (Brigadier Miniussir con 52 años de edad según datos de España o 58 años según datos de Trieste).
Desconocemos la fecha exacta en la que Miniussir recibió la Placa de San Hermenegildo.
Esta Placa, junto a la Cruz, podemos contemplarlas en el óleo que le pintó Madrazo a Miniussir, fechado en el mes de julio de 1843.
Miniussir estuvo desempeñando el cargo de Comandante General de Ciudad Real desde el día 18 de junio del año 1843 hasta el día 25 de julio, del mismo año, que presentó su dimisión, siendo ya Mariscal de Campo desde el día 3 de julio.

Año 1847.- (Mariscal de Campo Miniussir con 53 años de edad según datos de España o 59 años según datos de Trieste).
En 16 de agosto de 1847 le fue conferido el empleo de MARISCAL DE CAMPO, cuya concesión había quedado sin efecto en el año de 1843.
Y en 19 de septiembre se le concedió la Gran Cruz de San Hermenegildo.

Año 1854.-
BIOGRAFÍA OFICIAL DE MINIUSSIR DEL EJÉRCITO.-
(Mariscal de Campo Miniussir con 60 años de edad según datos de España o 66 años según datos de Trieste).
Hallándose en Almagro en 19 de julio de 1854 supo que el duque de la Victoria (Espartero) estaba encargado de la formación de un nuevo gabinete. Y llegando el día siguiente 20 a Madrid, se presentó al general don Evaristo San Miguel para ofrecerle sus servicios.
El día 28 de octubre se le concedió la antigüedad de MARISCAL DE CAMPO de 3 de julio de 1843.
En 23 de diciembre igual antigüedad para la Gran Cruz de San Hermenegildo.


 
 
 
 
Miniussir y Giorgeta
Gran Cruz de Isabel la Católica
 

Datos Históricos.

Año 1815.
Creación de la Orden el 24 de marzo por el rey Fernando VII, con el nombre de Real Orden Americana de Isabel la Católica.
Premia la lealtad acrisolada.
 
Año 1816.
Tres grados:
Grandes Cruces.
Comendadores.
Caballeros.
 
Año 1847.
Pasa a denominarse Real Orden de Isabel la Católica.
Cuatro grados:
Gran Cruz.
Comendador de Número.
Comendador.
Caballero.
 
Descripción de las insignias de la Orden.

 
Banda.
De seda ancha, terciada del hombro derecho al costado izquierdo, blanca, con dos fajas de color oro, poco distantes de sus cantos, uniéndose sus extremos en un lazo de la que pendería la Cruz de la Orden.
 

Banda y Cruz de la Orden

 
 
Cruz de la Orden.

Anverso de la Cruz.

De oro coronada con corona olímpica o de cogollos de olivo formada de cuatro brazos iguales, esmaltada de color rojo conforme al pabellón español, e interpoladas con los brazos unas ráfagas de oro; en su centro habrá sobrepuesto un escudo circular, en que se verán de esmalte dos columnas y dos globos o mundos, que representan las Indias, enlazados con una cinta, y cubiertos con una corona imperial, llenando el campo del escudo los rayos de luz, que partiendo de los mismos globos se extiendan en todos los sentidos.
En su exergo, sobre campo blanco, se leerá en letras de oro la leyenda: “A la lealtad acrisolada”.

 
Cruz de la Orden
(Anverso)

Reverso de la Cruz.
El reverso de la cruz será igual que la descrita para el anverso, con la diferencia que habrá de leerse: Por Isabel la Católica, Fernando VII, colocando aquella leyenda en la mitad superior del exergo, y el nombre del Monarca, como Fundador de la Orden, sobre campo azul en cifra de oro, coronada de corona real, en el centro del escudo.


Cruz de la Orden
(Reverso)

Placa Gran Cruz.


Placa de la misma forma que la cruz, en igual esmalte de ella, con la diferencia de que el semicírculo superior del exergo lo ocupará la leyenda del anverso, y el inferior la del reverso, colocando en el centro de aquella la cifra coronada del Fundador.
 
 
 
Placa de la Gran Cruz de la Orden
(Anverso)
 
 



Colocación de la Condecoración.
 
Placa Gran Cruz.
Se llevará sobre el costado izquierdo.

 
Comendadores.
 
Llevarán la Cruz pendiente del cuello.
 
Caballeros.
Llevarán la cruz del «ojal de la casaca» con cinta igual a la de la banda de menor tamaño.

 
Encomienda




 MINIUSSIR Y GIORGETA


CRONOLOGÍA DE LA CONDECORACIÓN.

Año 1836.-
BIOGRAFÍA OFICIAL DE MINIUSSIR DEL EJÉRCITO.-

(Coronel Miniussir con 42 años de edad según datos de España o 48 años según datos de Trieste).
El día 27 de junio recibió Miniussir la insignia de Comendador de Isabel la Católica.
 
Año 1854.-
BIOGRAFÍA OFICIAL DE MINIUSSIR DEL EJÉRCITO.-

(Mariscal de Campo Miniussir con 60 de edad según datos de España o 66 años según datos de Trieste).
Hallándose en Almagro en 19 de julio de 1854 supo que el duque de la Victoria (Espartero) estaba encargado de la formación de un nuevo gabinete.
Y llegando el día siguiente 20 a Madrid, se presentó al general don Evaristo San Miguel para ofrecerle sus servicios.
Por real orden de 2 de septiembre se le confirió la Cruz de Isabel la Católica.
Por otra de 28 de octubre la antigüedad de Mariscal de Campo de 3 de julio de 1843.

Año 1855.-
HOJA DE SERVICIOS DE MINIUSSIR.

(Mariscal de Campo Miniussir con 61 años según datos de España o 67 años según datos de Trieste).
(Como consta en su hoja de servicios del 8 de septiembre de 1863, y dentro del capítulo sobre cruces y condecoraciones, el Mariscal de Campo don Nicolás de Miniussir recibió la Gran Cruz de Isabel la Católica por Real Orden de 27 de marzo del año 1855, un año antes de sufrir su accidente cerebral).


FUENTES

-El Mariscal de Campo don Nicolás de Miniussir y Giorgeta. Origen de los Giorgeta de Valencia. (blogcoloma)

-Biografía del Mariscal de Campo Don Nicolás de Miniussir.
Colección del Archivo Militar: “Estado Mayor del Ejército Español” (1855).

-Hoja de Servicios de Don Nicolás de Miniussir y Giorgeta.
 Archivo General Militar. Segovia (1863).

-Transmisión Oral y Escrita de: Luis Manuel Duyos García y Gabriel Duyos Montaner.

-Con Wellington a Waterloo.
Pietro Covre. Trieste, 1983.

-Miniussir y Giorgeta (Biografía Triestina).
(blogcoloma)

-Reales y Militares Órdenes. Ministerio de Defensa. Gobierno de España.

-Hidalguía. Revista de Genealogía, Nobleza y Armas.
Nums. 220-221. Madrid, 1990.

-Cruz Laureada de San Fernando.
(Wikipedia)

-Orden de San Hermenegildo.
wikipedia.org

-Reglamento de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

-Tratamientos dispensados en los Ejércitos. Blog de Heráldica.
blogdeheraldica.blogspot.com

-Capítulo de la Orden de San Hermenegildo. Blog de Heráldica.
blogdeheraldica.blogspot.com

-Real orden militar de San Hermenegildo.
Copyright © Antonio Prieto Barrio  —  15.6.2014 
-Real Orden de Isabel la Católica.
www.blasoneshispanos.com

-Orden de Isabel la Católica. Resumen histórico.
https://www.protocolo.org


Ernesto Coloma García (Obituario) por Francisco Coloma Colomer

ERNESTO COLOMA GARCÍA
(1920-2016)
(Obituario)
 
Don Ernesto nació en Almansa el día 27 de septiembre de 1920.
Tercer hijo de los siete vástagos que engendró el industrial almanseño Ernesto Coloma Martínez (1870-1938), copropietario de la gran fábrica Cazados Coloma, y la manchega Luz García Belmonte (1898-1991).
Inicia sus estudios en Almansa, trasladándose en 1931 a Madrid donde cursará parcialmente su bachiller en el colegio de los hermanos Maristas, residiendo, junto a su hermano Paco, en casa de la tía Luisa (hermana de su madre).
Regresó al hogar familiar un año antes del inicio del conflicto civil español (1936), tras el cual se instaló con su madre viuda y el resto de hermanos en Valencia, donde finalizó el bachiller y estudió en la Escuela de Comercio obteniendo el título de peritaje mercantil.
 
 
 
A partir del año 1943 residió definitivamente en Almansa y, tras un periodo inicial en el que trabajó en la fábrica de los Coloma (que emitía sus últimos estertores), se convirtió en el administrador de las tierras familiares y el más firme báculo de la matriarca doña Luz.
Casó en 1953 con la almanseña Piedad Sendra Caballero (1926-2008) con la que tuvo dos hijos: Luz (1955) y Ernesto (1958).
Irónico, ingenioso, mordaz y guasón, con media sonrisa expectante subrayada por párpados orientales causa, a la vez, de exasperación e hilaridad en el destinatario de su sorna.
Ha sido nuestro “Padrone” y ha mantenido hasta el final la llama heredada de los Coloma García, logrando, tras denodado esfuerzo, la denominación de Parque de los Coloma, por parte del consistorio almanseño, del jardín que hoy día ocupa el lugar donde estuvo ubicada la Fábrica.
Hasta sus últimos días retuvo su picante lucidez mental, contando, por encima de todo, con la asistencia, el cariño y la devoción de sus extraordinarios hijos.
¡Gimen las Tres Puntas, gime la Minica y gime el Retrato de Papá!
Ya formas parte de nuestro ser, de cada uno de los Coloma que aún están y los que estarán.
Hasta la vista, querido y respetado Ernest-one.
 






Miniussir y Giorgeta en la Batalla de Luchana por Isabel Saiz Giorgeta y Francisco Coloma Colomer

Miniussir y Giorgeta en la Batalla de Luchana.
por
Isabel Saiz Giorgeta y Francisco Coloma Colomer.

Mariscal de Campo D. Nicolás de Miniussir y Giorgeta.
Óleo de Federico de Madrazo y Küntz (1843).
 
 
BATALLA DE LUCHANA
(Contexto Histórico y Resumen).

(Fuentes: Batalla de Luchana. Wikipedia, Biografía oficial del Ejército de Nicolás de Miniussir y Mariscal de Campo D. Nicolás de Miniussir y Giorgeta en blogcoloma).
 
Introducción.
Se conoce como batalla de Luchana a los combates que durante la Primera Guerra Carlista tuvieron lugar durante los días 1 al 25 de diciembre de 1836 en la que el ejército isabelino, partiendo desde su base en Portugalete, consiguió arrollar a las fuerzas carlistas que asediaban Bilbao desde el 25 de octubre.
Antecedentes.
El Estado carlista presentaba a principios del año 1836 «...una insuficiencia económica que amenazaba su propia supervivencia». Reunidos en Durango el Pretendiente con los ministros y altos cargos militares, decidieron el 14 de octubre de 1836 poner sitio a Bilbao. Sería el segundo que sufriría esta ciudad durante la Primera Guerra Carlista. Iniciaron el bombardeo el día 25 de octubre.
Preliminares.
Baldomero Espartero, jefe del ejército del Norte (bando isabelino), había marchado con sus tropas  situadas en la frontera sur del Ebro hacia el norte, hallándose al iniciarse el bombardeo de Bilbao en Villarcayo, a 60 kilómetros al oeste.
La ocupación de Portugalete le era necesaria a Espartero para realizar la campaña de auxilio a la ciudad sitiada, pero tenía mal aprovisionada su tropa en Villarcayo, se encontraba enfermo y tuvo que aniquilar antes las guerrillas carlistas que operaban en la provincia de Burgos y entorpecían el tránsito de los suministros que tenía que recibir. Por todo ello, no pudo iniciar su marcha hasta mediados de noviembre, llegando a Portugalete el día 25 (noviembre) con sus 14.000 soldados (en esta acción tuvo gran relevancia la iniciativa propuesta y llevada a cabo por Miniussir los días 22 y 23 de noviembre, mencionada en su biografía oficial del Ejército).
Dos días después comenzó su avance hacia Bilbao por la orilla izquierda del río pero fue rechazado con gran pérdida de efectivos. El fracaso le hizo ver la dificultad de avanzar y romper el cerco por esta orilla, decidiéndose a realizarlo por la opuesta.
Espartero dispuso  construir un puente sobre el Nervión a la altura de Portugalete. El puente se construyó. El día 30 ya se hallaba en la orilla derecha gran parte de su ejército, enviando a los defensores de Bilbao con el telégrafo óptico un mensaje que decía: «El ejército del Norte estará hoy entre Algorta y Aspe o alto frente de Portugalete y se dirige por el E. a Asúa, y mañana por Archanda a Bilbao». Pero el avance no tuvo lugar con la rapidez que había previsto, entablándose la más larga batalla de esta guerra.
Batalla.
En el trecho que se extiende entre el lugar de su desembarco y Bilbao se abren dos barrancos en la cadena montañosa de la margen derecha del Nervión, bajando perpendiculares al río.
En sus cauces fluía mucha agua dadas las fuertes lluvias de los últimos días.
El día 1 (diciembre de 1836) llegaron los isabelinos, formados en tres columnas paralelas, al primer barranco a la altura del puente de Gobelas pero éste había sido cortado. Continuaron avanzando hacia la parte alta del siguiente barranco hasta el puente de Asúa. También éste estaba inutilizado y los carlistas habían establecido tres fortines artillados.
Llegando la noche, Espartero desistió de su intento de franquearse el paso por Asúa y decidió realizarlo al día siguiente por Luchana, lugar situado en la parte baja del barranco, junto al Nervión.
Arreció el temporal el día 5 y destrozó el puente que les unía a Portugalete. Ante ello, renunció Espartero a intentar forzar el paso por Luchana, retiró inmediatamente en barcazas la artillería a la orilla izquierda del Nervión, dando comienzo a la construcción de un nuevo puente para reemplazar al destruido, más al sur y más protegido de los embates del mar pero ahora también bajo el alcance de la artillería de los tres fortines carlistas (en esta acción participó Miniussir, ver biografía oficial del Ejército).
El día 7 por la tarde quedó terminada la nueva obra, comenzando a retirarse a la orilla izquierda las tropas isabelinas pero mientras lo cruzaban, el temporal volvió a partirlo en dos, debiéndose realizar el paso de la fuerza restante empleando lanchas.
El día 12 inició Espartero efectivamente la marcha hacia Bilbao por la orilla izquierda. El mal tiempo y el ardor defensivo de los carlistas obligaron a los isabelinos a desistir nuevamente de su ataque, retirándose el día 15 por tercera vez a Portugalete (en esta acción cubrió Miniussir la retaguardia con su brigada; ver en biografía oficial del Ejército).
El día 17 llegó a Portugalete un refuerzo de tropas y una importante provisión de víveres, dinero y municiones, tras lo cual Espartero se decidió a forzar nuevamente el paso por la orilla derecha. Se comenzó con la construcción de un nuevo puente; realizando previamente el paso de la artillería y parte de la caballería a la orilla derecha durante la noche del día 19 y el amanecer del 20, mientras aquel se estaba terminando.
Al anochecer, los isabelinos habían emplazado sus piezas de artillería sobre el Asúa, el puente sobre el Nervión quedó concluido y al amanecer el día 22 comenzó a pasar a la orilla derecha el grueso de la infantería isabelina y la restante caballería.
Al día siguiente, día 23, se realizó un nuevo ataque marino, formado por unas 20 cañoneras y trincaduras, abriendo fuego frente a Luchana, vivamente contestado por los carlistas.
Amaneció el día 24 previsto para realizar el ataque definitivo. El temporal azotaba la ría y Espartero despertó enfermo, debiendo ceder el mando a su jefe de plana mayor, el general Marcelino Oráa. Las baterías sobre el Asúa y las emplazadas frente a Luchana en la orilla izquierda del Nervión no cesaron de batir las posiciones carlistas.
Hacia las cuatro de la tarde embarcaron en la orilla izquierda ocho compañías de cazadores, su misión era saltar a la orilla ocupada por los enemigos, apoderarse de sus obras y proteger la rehabilitación del puente de Luchana.
En el mismo momento de dar principio a la ejecución se pronunció de una manera espantosa el temporal que ya reinaba. Los carlistas en Luchana, aunque sorprendidos por el imprevisto ataque, defendieron con gran valor sus posiciones.
Los cazadores isabelinos desembarcados consiguieron finalmente desalojar de Luchana a sus enemigos, se tendió junto al puente derruido uno provisional y el ejército de la orilla norte del Asúa repasó el barranco, se encaramó por las laderas del sur del mismo y comenzó a asaltar los fortines de Cabras, San Pablo y Banderas.
«El temporal aumentaba los embarazos del ejército cristino, cuyo puente de comunicación con Portugalete había desaparecido ante la bravura del mar; la nieve y el agua caía sin cesar; el viento arremolinaba las nieves y jamás ejército alguno estuvo en situación más crítica. A medianoche se informó de estas circunstancias a Espartero que abandonó su lecho y logrando pasar a la otra orilla, montó en un caballo y recorrió el campo de batalla. Cuando entre los soldados isabelinos se corrió la voz de que su general se hallaba entre ellos, les hizo retomar con fuerza los ataques y hacia las cuatro de la madrugada del día 25, cuando el temporal cesaba un tanto en su crudeza, consiguieron apoderarse del fuerte de Banderas, último que conservaban los carlistas, los cuales iniciaron la retirada, quedando para las tropas isabelinas libre el paso a Bilbao y finalizada la batalla.
   Batalla de Luchana.
Galería Militar Contemporánea.
Resultados.
Las tropas isabelinas entraron en Bilbao el mismo día 25 de diciembre, recibidas con gran júbilo por los defensores de la ciudad (Espartero, para recompensar el mérito que contrajo en aquella noche la brigada de Miniussir, mandó, en la orden general, que fuesen aquellos batallones los que le acompañasen en su entrada triunfal en Bilbao. Hizo además mención muy honorífica de Miniussir en la alocución que dirigió al ejército el 26, y en el parte detallado que dio, se dice:“Que es merecedor de la gratitud de la patria por la serenidad con que se condujo formando los cuerpos después del paso de un terrible desfiladero”; ver biografía oficial del Ejército).
La noticia de la batalla y de la liberación no llegó a Vitoria hasta el día 29 pero desde allí se propagó velozmente por todo España, dando motivo a que estos hechos fuesen celebrados hasta en los lugares más apartados del país y numerosas localidades dieron nombre de "Luchana" a una de sus calles o plazas.
Espartero recibió el título "Conde de Luchana" mientras que Eguía y Villarreal perdieron sus mandos carlistas.
Tal fue el júbilo liberal que se comenzó a cantar por la Península una copla al son del Himno de Riego: “en el día y la noche más cruda/ que se ha visto en el siglo presente,/ nuestro ejército bravo y valiente/ en la lid demostró su valor./ Con la nieve, granizo y ventisca/ y las balas que a un tiempo silbaban,/ los sufridos guerreros luchaban/ con bravura y patriótico ardor.”

DATOS DE LA BATALLA DE LUCHANA PUBLICADOS EN LA BIOGRAFÍA DE MINIUSSIR OFICIAL DEL EJÉRCITO (1855).-
 
Año 1836.- (Miniussir tenía 42 años según biografía del Ejército o 48 años según certificado de bautismo de Trieste).
En 16 de junio fue Miniussir destinado a las inmediatas órdenes del general en jefe del ejército del Norte don Luis Fernández de Córdova, a quien se presentó en 9 de julio.
El 11 le confió el mando en comisión del regimiento de Extremadura, 15 de línea, y el 12 fue nombrado comandante general de la primera brigada de la primera división de aquel ejército.
En 7 de agosto fue ascendido a coronel efectivo.
Y en 14 fue nombrado jefe de la Plana Mayor del cuerpo de operaciones de Vizcaya, Guipúzcoa y costa de Santander, de cuyo destino no llegó a tomar posesión, porque el general Oráa, que reemplazó a Córdova, quiso conservarle en el mando de la expresada brigada.
El 31 (agosto) del mismo mes se halló en la acción de Murguía, donde fue encargado de cubrir la retaguardia del ejército, y en 13 y 14 de septiembre tomó parte en las de Monte Ángelo y  campos de Arróniz, mereciendo las gracias de Su Majestad.
En el levantamiento del tercer sitio de Bilbao dio Miniussir relevantes pruebas de su arrojo y conocimientos, pues habiendo el general Espartero reunido en Castrourdiales junta de comandantes generales de brigada y de división en 22 de noviembre, propuso Miniussir en ella:
“Que aprovechándose de trece lanchas pescadoras que había en el puerto, se trasladasen 200 o 300 hombres a Portugalete, donde esta fuerza, auxiliada por la guarnición, podía apoderarse de Santurce, y ocupado este punto, lo cual se indicaría con una señal convenida, podría embarcarse el ejército en las lanchas existentes en Castrourdiales, trasladándose sin oposición a Santurce, y de allí a Portugalete.”
El general Espartero, sin oír una sola palabra más, ordenó a Miniussir que fuese a poner en práctica lo que había manifestado.
Así lo verificó, embarcándose, en las referidas lanchas, con 300 hombres del regimiento de Extremadura que mandaba, llegando al anochecer a Portugalete, apoderándose en la madrugada del 23 de Santurce, y enviando al general en jefe dos vapores ingleses que ayudaron la traslación del ejército.
Hallóse después Miniussir el 27 y 28 en Baracaldo; en las acciones de Lujúa y Erandio el 5 de diciembre; y el 15 en la de Retuerta a Baracaldo, cubriendo la retaguardia del ejército con la brigada de su mando.
Asistió también Miniussir a la célebre batalla de Luchana; y como ya hemos tenido ocasión de reseñarla en varios parajes de esta obra, nos contentaremos con añadir que Miniussir, al frente de su brigada, compuesta de dos batallones de Extremadura y el segundo del Infante, atacó a la bayoneta las formidables posiciones atrincheradas que defendían los carlistas con tenacidad y fuerzas muy superiores, y decidió el triunfo, portándose con extraordinaria bizarría.
Batalla de Luchana.
(Juan Serra y Pausas).

Espartero, para recompensar el mérito que contrajo en aquella noche la brigada de Miniussir, mandó, en la orden general, que fuesen aquellos batallones los que le acompañasen en su entrada triunfal en Bilbao.
Hizo además mención muy honorífica de Miniussir en la alocución que dirigió al ejército el 26, y en el parte detallado que dio, se dice:
Que es merecedor de la gratitud de la patria por la serenidad con que se condujo formando los cuerpos después del paso de un terrible desfiladero.
Felicitole, además, por su comportamiento sobre el mismo campo de batalla, y le propuso a Su Majestad para el ascenso a Brigadier, que efectivamente se le concedió con fecha del día siguiente 25, obteniendo, además, la cruz de aquella jornada, y siendo declarado benemérito de la patria.
Las condecoraciones que obtuvo además Miniussir en este año fueron: la de comendador de Isabel la Católica en 27 de junio, y la de San Hermenegildo con fecha 23 de septiembre.
 
DATOS DE LA BATALLA DE LUCHANA OBTENIDOS DE LA PUBLICACIÓN:
Vida Militar y Política de Espartero.
Sociedad de Ex - Milicianos de Madrid. 1844. Tomo II. Capítulo II.
 
Baldomero Espartero.
(Antonio María Esquivel).

8 de noviembre de 1836 (pg. 56).
… eran sus intenciones (de Espartero) destruir completamente la facción espedicionaria (carlista) antes de que lográra entrar en sus guaridas: á este fin dispuso se pusieran en movimiento para el 8 (noviembre) tres divisiones, primera y segunda é izquierda de la vanguardia… Trasladóse (Espartero) el día siguiente 9 (noviembre) con su cuartel general á Soncillo, y la segunda división a Virtus, Cilleruelo y Torres, dejando un batallón en Villarcayo; la primera continuó su camino á la Venta del Escudo en el camino real de Santander, dirigiéndose la primera brigada de la de vanguardia hácia Estrambasmestas, y la segunda hácia Selaya.
Por varios avisos contradictorios se supo que el enemigo con 1,500 infantes y 60 caballos había pasado á la una de la tarde del mismo día 9 por San Andrés de Luena á la Venta del Escudo… …apresurado á variar de rumbo, inclinándole a San Pedro del Romeral.
Siguióle en la nueva dirección el coronel Miniussir, jefe de la primera división, á quien hizo adelantar el general Escalera con cuatro compañías de Estremadura y una mitad de caballería del regimiento del Rey, continuando el mismo general en apoyo de esta fuerza con el primer batallón de Estremadura… Tan acertada y activa fue la persecución del coronel Miniussir, que obligó al enemigo á refugiarse en la cima de los montes y á rescatar diez y ocho prisioneros que llevaba en su poder, procedentes del batallón franco de Burgos que había capturado en Molledo, quedando además varios rebeldes en poder de nuestras tropas…
 
 10 de noviembre de 1836 (pg. 57).
… La espesura de la niebla que reinaba aquel día impidió conocer la verdadera dirección que tomaban… Con todo, el día 11 (noviembre) volvió á ser atacada su retaguardia por nuestra caballería en el descenso de Peña Angulo, causándoles pérdida de consideración…
… Mientras duraba tan activa persecución recibía el general Espartero la noticia del nuevo sitio puesto á Bilbao que le comunicaba el gobernador de Balmaseda…
 
(Desde el interior de Bilbao).
… Los días 20 y 21 (noviembre) se pasaron sin otro fuego de artillería que el dirigido desde nuestras baterías (nacionales sitiados en Bilbao); circunstancia que hizo sospechar desde luego que el enemigo (carlista) premeditaba algún nuevo ataque contra la plaza. El día 22 vino á demostrar que esta sospecha no era infundada… Veinte bocas de fuego vomitaban el estrago, y favorecidas de una inmensa niebla, que impedía distinguir los objetos, derramaban la consternación en la afligida villa. No descansaban tampoco nuestros cañones, siendo tantos y tan repetidos sus disparos que llegaban á constituir un fuego graneado… Un momento hubo en que fue dudosa la suerte de Bilbao… El llanto y la desolación de las familias la responden. Todas creen en inminente peligro la plaza, llegada ya la fatal hora en que los cuellos inocentes de sus hijos han de ser segados por la cruenta espada rebelde.
 
1 de diciembre de 1836 (pg. 89).
… El 1º del actual (diciembre de 1836) se puso en marcha el ejército en tres columnas, formada la de la derecha por la primera división (la del coronel Miniussir), la de la derecha por la segunda, y la del centro por la vanguardia, con las instrucciones todas ellas de concurrir en el pueblo de Azua por diferentes direcciones.
… Ningún inconveniente encontraron las divisiones primera y segunda hasta llegar al pueblo de Erandio, sino los entorpecimientos que producía el tener que marchar por un terreno pantanoso en medio de fuertes aguaceros…
… Lo adelantado del día, y la noticia que recibí (Espartero) de estar cortado el puente de Azua, me hizo suspender la marcha y disponer se acantonase la primera división en el barrio de Arriaga…
 
Vista de Bilbao tomada desde la Ría.
(Galería Militar Contemporánea).

… Decidido a no perdonar medio de socorrer á Bilbao, y de forzar las líneas enemigas por el punto mas ventajoso determiné emprender el paso por cerca de la desembocadura del Luchana á favor de un puente de pontones que había hecho conducir desde Santander…
… El mismo día 3 (diciembre) intentó el enemigo un ataque sobre las tropas de la 1ª División…
… A la una de la tarde del 4 emprendió el enemigo un nuevo y mas vigoroso ataque sobre las mismas posiciones… pero sus esfuerzos fueron tan inútiles en uno como en otro.
… me fue indispensable renunciar al paso de Luchana por bajo de la altura de Arriaga y disponer en consecuencia el reembarco de la artillería y la construcción de un nuevo puente sobre el Nervion…
El general Espartero revistando sus tropas antes de la batalla de Luchana.
 (Historia de España de Pi i Margall, tomo II, año 1903)


… Para proteger la construcción del nuevo puente… dispuse reconcentrar el ejército sobre las alturas de Arriaga y Aspe, estendiendo mi izquierda hasta Lejano y Vudis.
La primera división emprendió su movimiento desde Sondica al romper el día 5 en dirección a Erandio, sostenida por el brigadier Ulibarri, y que se ejecutó con el mayor orden y serenidad. Mientras lo verificaba desde Lujua sobre el mismo punto el coronel Miniussir con los valientes de Estremadura, fue atacada su retaguardia por un batallón enemigo, al que contuvieron las compañías de cazadores y otras dos del mismo cuerpo, formándose sucesivamente en escalones hasta llegar al referido pueblo de Erandio…
 
24 de diciembre de 1836 (pg. 114).
… Era con efecto la noche de Navidad, que nadie en aquellos terribles momentos se hubiera atrevido á llamar Buena sin hacer un ultraje á la humanidad y manifestar indiferencia hácia los horrores de que iba a ser víctima… La altura de San Pablo en que se colocó el general Espartero estaba defendida… por la brillante segunda división…

Ataque de Luchana el 24 de diciembre 1836.
 (Museo Zumalacárregui).
 
Terrible á la par que gloriosa fue aquella noche. Terrible para las huestes de D. Cárlos… terrible por las muchas víctimas que allí se inmolaron… gloriosa para el trono de Isabel II y para la libertad… gloriosa para el ejército español… gloriosa para el mil veces afortunado general, que en un momento de decisión supo proporcionar tantas ventajas y cubrir las banderas españolas de un esplendor que fue orgullo de los que las seguían, la envidia de los que las contemplaban, y que será la admiración de las edades futuras.
… Luchaban nuestros soldados en la altura de San Pedro, y luchaban con denuedo contra los carlistas y contra los elementos… A las cuatro de la mañana la tempestad cesó algún tanto y la batalla pudo
empeñarse nuevamente. Llegó precisamente á
 

Los liberales pasan el puente de Luchana.

este tiempo con su brigada el valiente coronel Miniussir en virtud de la orden que al general Escalera había dado Espartero; y conociendo este que era la ocasión de dar un golpe atrevido y de salir de una vez de tan crítica posición, ordenó que todas las bandas tocasen paso de ataque, y puesto él á la cabeza de la primera división, y á la de la segunda el general Oraá, rompió la marcha en columnas en dirección de la elevada cumbre de Banderas con el objeto de lanzar de ella á los enemigos y apoderarse de sus parapetos y artillería.
Toma del puente de Luchana.
 
(Mugica).
Museo Zumalacárregui.

 
Arriesgada, colosal era la empresa, pues no solo la cúspide sino la montaña toda era ocupada por los facciosos, y había que pasar además un terrible desfiladero, en el que dió pruebas brillantes de su serenidad el coronel Miniussir, que formó y ordenó los cuerpos después de haberle salvado (Mención posterior del hecho por parte de Espartero: “Merecedor es dicho coronel de la gratitud de la patria por la serenidad con que se condujo formando los cuerpos después del paso de un terrible desfiladero”).
El soldado cobraba nuevo aliento con la voz de su general, y las aclamaciones en que sin interrupción prorrumpía, eran el augur del mas completo triunfo.
… Atónitos con golpe tan estupendo los restos de los batallones facciosos, abandonaron con premura todas las posiciones…
… La caballería no pudo tomar parte en aquella gloriosa acción, porque el paso del desfiladero que estuvo obstruido toda la noche por los que retiraban los heridos y por las tropas de la segunda y tercera brigadas de la segunda división que con el general Escalera siguió á la columna del coronel Miniussir la impidieron llegar al campo de batalla…
 
DATOS OBTENIDOS DE LA PUBLICACIÓN:
Luchana. Episodios Nacionales.
Benito Pérez Galdós.
Capítulo XXXVIII.
 
Día 24 de diciembre de 1836.
Arreció en el curso del día el temporal, sin que su violencia estorbara a las valientes tropas isabelinas para lanzarse a la pelea. Desde el camastro donde yacía en la casa de Jado, daba Espartero las órdenes de ataque, previa a la distribución de fuerzas en una y otra orilla, para operar concertadamente contra Luchana. La brigada Mayol… ocupó las alturas de Rentegui y la Torre de la Cuarentena frente a la desembocadura del Azúa. Y en tanto… pasaron en lanchones… ocho compañías de cazadores, dos del primer regimiento de la Guardia, dos de Soria, dos de Borbón, una de Zaragoza y otra del 4º de Ligeros, y fuerza de Ingenieros y Artillería… Pocos ejemplos de arrojo personal que al de aquella noche puedan compararse ofrecerá seguramente la Historia militar del mundo.; y por mucho que el narrador apure los resortes del lenguaje para describirlo, siempre ha de resultar como un combate fabuloso entre fingidos héroes de la Mitología o la Leyenda.
Luchaban unos y otros en la obscuridad de una noche glacial, pisando nieve, azotados por el granizo, calados hasta los huesos… Rodaban los muertos sobre la nieve, se arrastraban los heridos entre peñas y charcos sin que nadie les socorriese; los vivos asaltaban el puente casi a ciegas y a gatas, y sin duda por no ver el peligro, lo acometieron y lo dominaron… El éxito se convirtió en brillante hazaña, la más gloriosa quizás de aquella enconada guerra… Por fin los liberales se calzaron el puente, lo hicieron suyo, y pisaron el fango nevado de la orilla izquierda del Azúa. Emprendieron al punto los ingenieros la compostura del tramo destruido, para que pudieran pasar cañones, caballos y todo el ejército cristino… los facciosos habían surcado de formidables trincheras los montes de Cabras y San Pablo… Tan pronto avanzaban subiendo los liberales , como retrocedían precipitados, con la nieve hasta las rodillas… Serían las diez cuando el animoso y experto general Oráa, a quien Espartero, por su enfermedad, había conferido el mando, vio la imposibilidad de avanzar, ya que no la de sostenerse, y pidió refuerzos. Espartero le envió la primera brigada de la división de Ceballos Escalera; después la segunda, al mando de este. Siguieron la espantosa lucha, intentando escalar las trincheras… los soldados caían a centenares. A las diez y media vio el general Oráa que habían llegado al límite del humano esfuerzo… Oía don Baldomero desde su cama el estruendo de aquella tenaz contienda… En el momento de su  mayor quebranto llegó el valiente Oráa, y con militar rudeza le pintó en pocas palabras expresivas la situación apretada del ejército a la otra parte del río…
Ataque liberal al puente Luchana.
 
(Museo Zumalacárregui).


-Voy ahora mismo, aunque me cueste la vida… ¡pues no faltaba más! Tomado el puente, ¿qué hemos de hacer más que uparnos arriba como fieras? ¿Qué hora es? Las once. ¡Bonita Noche Buena! Señores, hemos jurado perecer o salvar Bilbao. Esta noche se cumplirá nuestro juramento…
Cuando llegó al sitio de embarque, advirtiéronle que su caballo ya iba navegando hacia Luchana. Empezaron a embarcar las compañías de Extremadura y casi toda la división de Miniussir. En la gabarra que más a mano encontró, embarcose el general con su plana mayor y agregados militares y paisanos… Religioso y triste silencio imperó en la travesía. Nadie hablaba. Por un momento, en un desgarrón de las nubes, dejose ver la luna menguante con medio rostro apagado. El temporal remusgaba lejano. Eran las doce, la hora del Nacimiento de Jesús, que allí no anunciaron cantos de gallo ni festejó el rabel de inocentes pastores. Más bien las cornetas y cajas y el pavoroso silbar del viento, proclamaban la destrucción del mundo.
Entrada de Espartero en Bilbao.
 
FUENTES:
 
-Mariscal de Campo don Nicolás de Miniussir y Giorgeta. Origen de los Giorgeta de Valencia.
Francisco Coloma Colomer e Isabel Saiz Giorgeta.
blogcoloma
 
-Biografía del Mariscal de Campo don Nicolás de Miniussir.
Colección del Archivo Militar: “Estado Mayor del Ejército Español” (1855).
 
-Hoja de Servicios de don Nicolás de Miniussir y Giorgeta.
Archivo General Militar. Segovia (1863).
 
-Batalla de Luchana.
Wikipedia.
 
-Vida Militar y Política de Espartero.
Sociedad de Ex - Milicianos de Madrid. 1844.
Tomo II. Capítulo II.
 
-Luchana. Episodios Nacionales.
Benito Pérez Galdós.
Capítulo XXXVIII.